Se trata del típico municipio rural de media montaña de Cantabria. Sus principales actividades son la agropecuaria, tradicional en el medio rural cántabro, cada vez mejor equipada y la explotación maderera habitual en toda la región.
Destaca así mismo el bosque de ribera, que encontramos a lo largo de todo el municipio, surcado por el Nansa, y un sinnúmero de pequeños afluentes.
Diversos torcos, sumideros y cuevas completan un patrimonio importante condicionado por la estructura geomorfológica del Valle. Por todo esto,el Valle en el que se encuentra Camijanes será conservado en toda su pureza por su valor ecológico.

 

Aunque se ha practicado la agricultura tradicional, lo típico era la ganadería, principalmente de ganado vacuno.
Otras fuentes de recursos se derivaban de los espesos montes de roble y haya, así como de la pesca de truchas y salmones en el río
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Cuenta con un total de 100 hab. (2004), 64 de los cuales viven en el mismo Camijanes y 44 en el barrio "El Collado".
Dista 3,7 km de la capital municipal y presenta una altitud de 115 m.
El patrimonio religioso data fundamentalmente de los siglos XVI y XVII, con algunos restos de arte gótico. Pero es más sobresaliente su arquitectura civil, ya que en prácticamente todos los pueblos hay interesantes conjuntos de viviendas populares(es reseñable una casa de indiano de principios de siglo) así como una iglesia dedicada a San Facundo.
Algo que destaca es sin duda los molinos y las ferrerías sobre el Nansa: una en Cades y dos en Camijanes,ademas de valiosos conjuntos muy homogéneos de arquitectura popular de época barroca.
Se trata de las zonas mejor conservadas de la provincia cántabra al estar alejadas de la costa.